No elegí la Medicina China. Ella me reclamó a los 18 años.
Mi historia no es la de un erudito o un académico, sino la de un buscador que encontró el hilo que une a los clásicos con la lógica fisiológica y patológica. Mi propósito es traducir esa sabiduría ancestral en un criterio clínico que te permita ayudar a tus pacientes con una eficacia real.

El Despertar
"Empecé este viaje muy joven, movido por una curiosidad que pronto se convirtió en mi forma de analizar el mundo. Durante años, hice lo que todos hacemos: acumular teorías, memorizar fórmulas y repetir protocolos. Pero en la soledad de la consulta, sentía que me faltaba la pieza maestra.
Tenía mucha información, pero me faltaba comprensión.
Esa insatisfacción me llevó a buscar a quienes bebían directamente de la fuente. Busqué mucho, (gracias Francesc por sembrar en mi esta semilla) con una insistencia casi obsesiva, hasta que encontré a la que hoy sigue siendo mi mentora: Sharon Weizenbaum.
Ella me enseñó que los Clásicos no son palabras antiguas atrapadas en el papel; son una descripción fidedigna de cómo debes observar y cómo debes tratar.
A través del estudio profundo del Shang Han Lun y el Nan Jing, mi visión cambió para siempre. No fue solo aprender más técnica; fue recibir una transmisión.
Entendí que la Medicina China no es un conjunto de recetas muertas, sino una lengua viva. Aprendí a escuchar el movimiento del Yin y el Yang no como conceptos filosóficos lejanos, sino como realidades fisiológicas que puedes tocar bajo tus dedos en el pulso. Dejé de ser un aplicador de puntos para convertirme en un intérprete de la vida."
El Mandato Ming (命): Por qué existe la Academia
"A lo largo de mi camino, he tenido el privilegio de formarme con grandes maestros y mentores que transformaron mi clínica y, con ella, mi vida. Siempre que terminaba un ciclo con ellos, les hacía la misma pregunta:
—¿Cómo puedo devolverte todo lo que me has entregado, más allá de lo económico?
La respuesta de un par de ellos fue lo que me obligó a estar hoy aquí, frente a ti. Me miraron y me dijeron:
'Ahora tú eres el próximo eslabón de la cadena. Tu forma de devolverlo es enseñar a los que vienen detrás, tal como nosotros hicimos contigo'.
Buf. Qué responsabilidad.
Esa frase me atravesó. Entendí que el conocimiento no me pertenecía, que yo solo era un custodio temporal. La Academia Yinyang nace de ese mandato, de esa necesidad de no romper el hilo.
No estoy aquí para darte más apuntes que terminen guardados en un cajón. Estoy aquí para ser el puente entre la sabiduría antigua y tu práctica moderna; para que tú dejes de sentirte solo en la consulta y pases a ser, también, un eslabón firme en esta cadena de más de 2.000 años."
Mi Filosofía Personal: El Eje del Clínico
"He comprendido que para sostener la salud de otros sin quebrarse, el terapeuta necesita algo más que técnica: necesita un Eje.
No podemos ser ese 'eslabón firme' si nuestra propia estructura está en conflicto. Por eso, mi filosofía de enseñanza no termina en la fisiología del paciente; empieza en la naturaleza energética del profesional.
Integro el BaZi (Astrología China) en mi vida y en mi academia porque es la herramienta que me permite —y te permitirá— entender tu propio mapa natal. Saber cuándo empujar y cuándo retirarte. Entender por qué ciertos casos te agotan y otros te nutren.
Practicar la medicina desde el Wu Wei (el no-esfuerzo) no es un ideal poético; es una estrategia de supervivencia clínica. Mi compromiso es darte el Metal (la técnica precisa) pero también ayudarte a consolidar tu Tierra (tu centro), para que tu práctica sea sostenible, coherente y, sobre todo, gozosa."
"La Medicina China es un camino de regreso a la raíz. Si estás cansado de la superficie y buscas un compromiso real con tu evolución y la de tus pacientes, bienvenido a la cadena."
"Si buscas un título rápido, hay muchos sitios donde ir. Si buscas convertirte en el clínico que tus pacientes merecen, caminemos juntos."
